Compañeras y compañeros de Euskal Herria, Presas y Presos políticos, organizaciones sociales y políticas que les acompañan.
Desde Colombia, y hoy desde Caracas, reciban nuestro fraterno abrazo.
Al no poder estar personalmente por hallarnos no sólo en labores propias del proceso de paz colombiano, sino hoy día en Caracas, donde la presencia y el apoyo de todo ser humano convocado por la esperanza de un mundo mejor, es indispensable, al lado del proceso de la Revolución Bolivariana, al lado de nuestro amigo y compañero, el Comandante Presidente Hugo Chávez, expresamos por este medio, públicamente, nuestro respaldo, nuestra solidaridad y nuestro sentido clamor, para que lo más pronto posible recuperen su libertad todas las personas que están privadas de ella por llevar a cabo una lucha por la dignidad de Euskadi, comenzando por nuestro compañero Arnaldo Otegi, muchas veces sufriendo cientos de ellos no sólo tortura sino tratos crueles, inhumanos, degradantes, y condiciones de prisión y alejamiento que se enrostran como demostración de venganza y ensañamiento oficial contra las fuerzas abertzales.
Condiciones esas no sólo reprobadas por instancias internacionales, de Naciones Unidas incluso, que las han documentado, así como organismos independientes, sino, estamos seguras, también por quienes en el ámbito estatal español y europeo mantienen la sensibilidad democrática, humana y humanista, que les impele a rechazar los medios que se han desplegado para criminalizar una lucha y una opción política de izquierda e independentista.
Sea ésta la oportunidad de manifestarnos sobre esos cuatro pilares que nos unen, acerca de los cuales, lejos de cualquier apostasía, sigue siendo fundamental recobrar nuestra identidad y aporte a unos procesos planetarios de cambio y construcción de derechos colectivos:
-
El derecho de los pueblos a su autodeterminación, a su memoria histórica, soberanía e independencia;
-
El derecho de los presos y presas políticas a ser reconocidas como interlocutores y a recobrar sus derechos, entre ellos la libertad y la posibilidad plena de participar en la vida política de su país;
-
El derecho de los pueblos al territorio, a una territorialidad inclusiva, social, cuidadora de nuestro planeta y en contra de la mercantilización de la vida;
-
Y por último, el derecho a cultivar, hermanar y desarrollar proyectos de encuentro a través de los principios del internacionalismo, que son los que nos han guiado contra todo tipo o reedición de imperialismo o colonialismo, fuera de todo cálculo mezquino y a favor de la transformación económico-social y los procesos de liberación y emancipación humana.
Estamos aprendiendo de los procesos de paz que oponemos a la irracionalidad del guerrerismo de ciertos estamentos anclados en sus privilegios, procesos que hemos sido capaces de abrir e impulsar, como se da en Euskadi y en Colombia, en los que avanzamos para empoderar a los pueblos para su futuro en paz y con justicia; desde La Habana, donde se desarrollan conversaciones entre la insurgencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC, y el Gobierno colombiano, a la espera de que se concrete y nos movilice también el proceso con el Ejército de Liberación Nacional, ELN.
Estamos con los brazos entrelazados en la marcha convocada por Ustedes para este sábado 12 de enero; estamos en cada paso.
Estamos como están Ustedes: resistiendo a la represión, a la criminalización, a la cárcel y sus miserias; como lo hacemos nosotras y nosotros en solidaridad con los presos y presas políticas en Colombia, que se cuentan por miles. Como lo somos en solidaridad con los presos palestinos, saharauis, mapuches y de otras latitudes y procesos.
Con un fraternal y combativo abrazo,
Piedad Córdoba Ruiz
Portavoz
Colombianas y Colombianos por la Paz
Caracas, 10 de enero de 2013



